El diario es la razón de ser de TimePeace: cada paseo, cena, capítulo y puesta al día que registras llega a su propia página con fecha, escrita en palabras sencillas. Añade una línea tuya, o una foto, cuando te apetezca — y vuelve a encontrar cualquiera de ellas en segundos, años después.
Todo lo que registraste, entretejido en una sola entrada con fecha: el entrenamiento, la cena, las personas que estaban, las páginas leídas, el viaje en el que andabas. Las sesiones que fueron una detrás de otra se juntan en un solo momento en vez de cinco, para que un día se lea como un día y no como un archivo de registro.
Sí — un diario que solo guardara lo que tocaste sería medio diario. Escribe tanto o tan poco como quieras en cualquier fecha: una frase, una página, o nada. Tus palabras van arriba del día, con los momentos registrados debajo.
La búsqueda alcanza todo lo que has guardado — tus entradas de diario y las actividades que hay dentro, tu gente, tus notas, y tus planes y rutinas. Escribe un nombre, un lugar, un plato o media frase y el día vuelve. Funciona en tu dispositivo, sobre tus propios registros.
Comparte una foto hacia TimePeace y se guarda junto a la nota a la que pertenece — reducida y cifrada en tu propio teléfono, y guardada ahí en vez de subirse. Es tu foto del día, no una publicación.
La mayoría de los diarios mueren en la página en blanco. En TimePeace la página ya está medio escrita cuando la abres, porque el día que de verdad viviste es la entrada.